Si uno se desplaza al otro lado del Atlántico, la diferencia es desorbitada, tal y como pudieron comprobar varias amigas españolas que, de viaje en Argentina, decidieron entrar en una tienda de Zara para curiosear y se llevaron una desagradable sorpresa.
Las trabajadoras del sexo han salido en defensa de Cristina Seguí, una periodista que ha sido condenada a indemnizar a José Luis Ábalos con 6.000 euros por «intromisión ilegítima en su derecho al honor» tras publicar varios tuits contra el que fuera ministro de Transportes. En uno de ellos deslizaba que era un «putero». Decenas de prostitutas se han movilizado y han puesto dinero de su bolsillo para pagar la indemnización. «Es un despropósito condenar a alguien por llamar putero a un ministro que supuestamente contrató nuestros servicios cuando