Recuerdo que en su época dorada en España, un día vino un circo a la capital donde vivimos y mi hijo se empeño en ir, era pequeño, así que le llevé y al final salió cabreado como una mona porque según sus palabras "después de habérselo tragado todo, al final los payasos no eran los de la tele" y es que el pobre pensaba que los que iban a salir en ese circo eran sus payasos favoritos, pero como no fue así nunca más quiso volver a ir a uno de ellos, si todos los niños hubieran pensado igual, el circo hace años que no existiría.
#6 Eso he pensado yo también, sus familiares le dirán que su tiempo ha pasado y que los payasos están en el congreso mondando el numerito gracias a los votos de sus hordas de lerdos.